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AEROLOGÍA DEL DESPEGUE

El despegue de Arcones se encuentra aproximadamente a mitad de camino del largo cordal que va desde Somosierra hasta el puerto de Navafría, unos 30 km, 25 de ellos de ladera entre el despegue de Somosierra y “La Muela” de Navafría. Esta larga ladera está dividida en dos tramos principales, el primero de unos 1.900 m de altitud media hacia Somosierra y el segundo de unos 2.000 m hacia Navafría. La separación entre ambos es el conocido “come-hombres”, una ladera de cota relativa más baja, unos 1.740 m, formada por dos puertos (la Acebeda y Peña Quemada) que, en su conjunto y a efectos de vuelo, funcionan como uno sólo pero de considerable extensión, 2’5 km de longitud.

El despegue está situado sobre una loma redondeada al comienzo del segundo tramo, a una altitud de 1850m. Su forma, desnivel y posición relativa respecto al “come-hombres” hace que se comporte en ciertas condiciones como un cerro aislado, lo que tiene ventajas e inconvenientes que trataremos de explicar.

Aunque su orientación natural es NW, el despegue se comporta como la “proa” de la ladera respecto de toda la componente norte, funcionando también con vientos de Norte y Noreste. Las vaguadas que confluyen en la cumbre facilitan la canalización de estos vientos, haciendo posible el despegue aunque generalmente cruzado de la derecha. El rendimiento de la ladera en estas condiciones no es bueno, pero permite el vuelo. Existe también la opción de despegar hacia el norte quedándose a unos 400 m del despegue oficial, aunque hay menos pendiente y algo más de vegetación rastrera.

ATENCIÓN: Cuando el viento está del Este o del Sureste y no tiene fuerza suficiente para ascender por la ladera, la forma de “proa” nos proporciona un viento “cero” para despegar. En estas condiciones el viento se cuela por el “come-hombres” y desciende lenta pero inexorablemente por la ladera, impidiéndonos en muchos casos llegar al aterrizaje o campa alternativa. Es necesario cerciorarse por tanto, de que el “cero” no sea debido a esta razón y, si se vuela, tener un plan de aterrizaje alternativo.