Compartir espacio aéreo con rapaces es algo habitual desde los inicios del vuelo libre. En Arcones lo más normal es volar acompañado de buitres leonados, y en los últimos años hemos observado un incremento notable en otras especies. Girar térmicas con buitres negros, águilas reales, calzadas, milanos… ya es habitual, lo que nos alegra no sólo por el placer egoista de observarlas, sino por constatar que nuestro deporte es perfectamente compatible con la conservación del medio. Es de destacar que, según datos de la SEO, (Sociedad Española de Ornitología), todas las especies de rapaces presentes en la zona, incluidas las que están en peligro de extinción, han experimentado un considerable aumento en sus poblaciones desde que se realizan los censos, años setenta u ochenta, coincidiendo con la impantación del vuelo libre en toda la zona. Tenemos razones para pensar, por tanto, que nuestro comportamiento está siendo el adecuado y por ello queremos que siga siendo así, en beneficio mutuo.
Este artículo no pretende ser una guía de rapaces, sólo llamar la atención sobre su presencia para disfrutar más y mejor de ellas, reconocerlas y colaborar en su conservación. Existen muchas más especies en la zona, únicamente reflejamos aquellas con las que compartimos vuelo de forma más habitual. Si quieres profundizar el tema puedes descargar los PDFs que la SEO publica en su página www.seo.org y de la que se han extraído los datos de las poblaciones.
Las siluetas representan a las aves en una posición de vuelo estándar, pero la forma de las alas y la cola puede ser muy variable en función de la fase de vuelo en la que se encuentren, si son planeadoras o no, el punto de vista, etc. Al final se presentan todas las siluetas en su tamaño relativo, entre ellas está la del quebrantahuesos, raaz que no está presente en la zona pero de la que se avistó una perdida en alguna ocasión. Es la rapaz más amenazada, en peligro de extinción, y su majestuoso vuelo es quizá (según opiniones) el más elegante de entre todas estas maravillas de la naturaleza.
Águila calzada
Hasta 135 cm de envergadura, de vuelo ágil y formas estilizadas. Puede presentar dos plumajes (librea) completamente diferentes: uno claro y otro oscuro, además de coloraciones intermedias. Este hecho no tiene nada que ver con la edad o el sexo del ave, lo que dificulta su identificación. Dorsalmente son todas iguales. Reconoceremos mejor las claras, que pueden confundirse con un alimoche en la lejanía, pero una observación atenta de la cola nos sacará de dudas. La del águila es oscura y triangular, mientras que la del alimoche es clara y romboidal. No obstante en Arcones es la predominante y rara vez veremos un alimoche por aquí.
Buitre leonado
Hasta 2,7 m de envergadura y 10 kilos de peso, fácilmente reconocible en vuelo. La población de buitre leonado en Segovia ha aumentado de unas 200 parejas en 1979 a 1200 en 2008. Aunque no cría en Arcones sí utiliza las repisas rocosas de la zona para posarse y pernoctar. Al hacer ladera podemos observarlos reposando confiadamente, generalmente ignorándonos tan acostumbrados están a parapentes y alas. No obstante, recomendamos no acercarse a menos de 25 m para evitar molestarlos. La sintonía entre buitres (leonados y negros) con el vuelo libre es total: infinidad de veces giramos la misma térmica, a escasos metros unos de otros. Son aves tremendamente curiosas y por ello vienen repetidamente a observarnos; en muchas ocasiones se enroscan con nosotros mientras que en otras pasan de largo. En las laderas de Arcones se posan a menudo en las ramas de los árboles.
Buitre negro
Especie en peligro de extinción y muy sensible durante su proceso reproductor, la población con la que compartimos espacio aéreo se distribuye por la sierra de Guadarrama, especialmente valle del Lozoya, Navafría y Valsaín. Es en el alto Lozoya donde el incremento ha sido mayor, de un 83% en una década (datos de 2007). Es algo mayor que el leonado, hasta 3 m de envergadura, de plumaje más oscuro, casi negro, mientras el del leonado es ocre. Suelen volar en parejas, si avistamos uno probablemente avistaremos el otro en las cercanías. La alas del buitre negro son de una anchura más uniforme y algo más puntiagudas que las del leonado, y también de un aspecto más aserrado. Tienen más forma de “tabla” en definitiva.
Águila real
La más poderosa de nuestras águilas, llega a 230 cm de envergadura. Ave de majestuoso vuelo, con la que podremos compartir giros en bastantes ocasiones. Silueta de alas largas y anchas, coloración pardo oscura en los adultos; los jóvenes en su primer año son muy oscuros, casi negros, fácilmente distinguibles por unos parches blancos en las alas y en la cola una amplia zona igualmente blanca.
Alimoche
No anida en Arcones pero sí podemos encontrárnoslo si partimos de cross hacia el nordeste, ya a la altura de Ayllón, el Grado del Pico, etc. Alcanza los 170 cm de envergadura, siendo el buitre más pequeño de Europa. En vuelo tiene una apariencia muy blanca, fácil de confundir en la distancia con un águila calzada. Lo distinguiremos por sus alas más largas y estrechas y su cola en forma de cuña. Los jóvenes son en cambio mucho más oscuros. Excelentes planeadores, de vuelo mucho más ágil que los buitres debido a su menor tamaño y alargamiento de sus alas.
Cernícalo
De hasta 78 cm de envergadura, en bastantes ocasiones lo encontraremos “pinchado” en el despegue, cerniéndose inmóvil con precisión milimétrica. Para ello aletea rápida y fuertemente, mientras extiende su cola en forma de abanico. En vuelo son características sus alas puntiagudas y su cola larga y estrecha.
Milano real
Fácil de ver cerca del suelo pero también a media altura, donde tendrás ocasión de compartir algunos giros con ellos. De hasta 170 cm de envergadura, es inconfundible por su cola en forma de horquilla acentuada y por su estilo de vuelo, capaz de ejecutar todo tipo de maniobras y acrobacias. Gira en amplios círculos, tanto en la llanura como en las laderas, y cuando bate las alas lo hace pausadamente. Puede ser una buena referencia para localizar ascendencias cerca del suelo. Lamentablemete y a pesar de ser fácil de ver, es una especie en declive en España.
Milano negro
Algo más pequeño que el real, hasta 155 cm de envergadura. Cola ahorquillada pero menos que en el real y de aspecto algo menos estilizado. Aunque también posee una extraordinaria capacidad de maniobra, los expertos dicen que no es tan elegante como el milano real.
Halcón peregrino
El ser vivo más rápido del planeta (sin medios artificiales, claro) del que se han medido velocidades en picado de hasta 389 km/h. Todo en él está “pensado” para la velocidad, musculoso, robusto y compacto. No es raro encontrárselo picando para pasarnos por debajo a velocidad vertiginosa o con piruetas extremadamente rápidas y ágiles. Envergadura de hasta 113 cm, la hembra es bastante más grande que el macho.
Ratonero común
Una de las más comunes y abundantes de Europa dada su capacidad de adapatación. Envergadura de hasta 132 cm, robusta, de colores muy variables, generalmente marronáceo. En vuelo presenta unas alas cortas y anchas y una cola corta en abanico. Ave planeadora que a veces se cierne y que será más sencillo de avistar cerca de campos de labor o posada en postes junto a caminos y carreteras.
SILUETAS EN SU TAMAÑO RELATIVO
